Mía con S

Un altar de Mía

Yo era escéptica a la magia.

Hasta que ella me nombró “Mía”.

Y el nombre empezó a hacer su trabajo.

Un fuego pequeño, encendido

A su lado había algo

para lo que mi lenguaje no alcanzaba.

Dos rostros que se funden en una sola presencia
Luna roja en cuarto menguante

Comencé a girar

alrededor de su sombra.

Un ojo abierto — símbolo de lo Divino Femenino

Desde entonces, la mirada ya no fue solo mía.

Aprendí a someterla a otras fuerzas.

Mía con S